Vendía bolígrafos para vivir.

La crisis mundial  que se vive actualmente ha sacado a relucir la resistencia del ser humano. Somos capaces de hacer todo para sobrevivir. Esto agregado al hecho de que tenemos hijos a los que amamos y debemos suplir sus necesidades hace que este esfuerzo que hacemos sea aún mayor. No ha ser una situación fácil ver a un hijo llorar por hambre y no tener que darle de comer.

Esa es la situación de miles de personas alrededor del mundo. Siendo los más afectados aquellos que viven en zonas de guerras o conflictos como este caso del que te voy a hablar hoy. Se trata de Abdul Halim al-Attar, un refugiado sirio, que fue fotografiado vendiendo bolígrafos en la calle de Beirut.

El y su familia fueron desplazados  de su ciudad debido a la guerra de siria. Sin nada para comer y viviendo prácticamente al intemperie recurrió a la venta de bolígrafos para suplir a su familia de lo más esencial que era la comida. Fue en ese momento que un joven lo vio y decidió hacerles unas fotografías mientras hacia su labor con su hija Reem cargada.

Estas imágenes fueron compartidas en internet y rápidamente se volvieron viral ya que capturaron la atención de mucha gente. Pues estas fotos son solo parte del reflejo de las consecuencias que dejan las guerras.

Estos son algunos de los usos y beneficios del limón

 Esta publicación logró Gissur Simonarson, un desarrollado de web noruego que al ver esta imagen decidió crear una campaña en Internet para recaudar fondos  para Abdul y su familia. El resultado de esta campaña fue asombrosa; ya que se logró recaudar casi 200, 000 dólares.

Abdul decidió, de manera muy desinteresada o como una manera de ayudar a sus compañeros desplazados, invertir el dinero en la apertura de varios locales y tiendas en el Líbano. Conociendo la lucha de los refugiados, Abdul ha empleado a 16 de ellos. Además, él ha podido enviar una gran cantidad de dinero a sus familiares y amigos que siguen en Siria.

 Agradecido por la ayuda que le brindó Simonarson, Abdul dijo: «No sólo ha cambiado mi vida, sino también ha cambiado la vida de mis hijos y la vida de las personas en Siria a quienes puedo ayudar.»

Esta es una de las razones principales por las que las guerras deben acabar, además de que se pierden valiosas vidas, son los más inocentes e humildes los que terminan pagando las consecuencias.