Cinco consejos que debes leer para calmar tu mente y eliminar la negatividad y fracasos de tu camino.

Los seres humanos nos expresamos a través de nuestro estado de ánimo, nuestro humor y actitudes, es el modo en que socializamos y nos relacionamos con las personas, algo que hemos venido haciendo desde la prehistoria para evolucionar y sobrevivir.

Resulta que el dicho “dime con quién andas y te diré quién eres” cobra un significado casi literal. Pasa que las actitudes y el humor entre las personas pueden ser bastante contagiosos, especialmente al estar expuestos por tiempo prolongado.

La responsable de parte de estas actitudes don las neuronas espejo, las cuales funcionan para la empatía entre seres humanos.

Colocarnos en el lugar del otro y entender cómo se siente puede ser positivo para relacionarnos mejor pero en caso de actitudes negativas puede resultar bastante perjudicial.

Pocos lo admiten, pero estudios han demostrado que las opiniones que otros tengan acerca de nosotros, pueden influir enormemente en el comportamiento.

Del mismo modo se determinó que son aquellas opiniones negativas, las que mayor impacto deja y se transmiten con mayor facilidad.

Las cosas positivas en tu vida empiezan por la actitud, no dejes que la gente negativa influya en ti.

La negatividad trae consigo mayor negatividad. Las emociones negativas poseen un patrón que se transmite como un virus, lamentablemente la tristeza puede ser una fuente con mayor tasa de contagio.

Son diversos los experimentos que han demostrado esa posibilidad, resulta que son las cosas negativas las que tienen mayor incidencia, especialmente en las personas con actitudes positivas.

La tristeza, depresiones y emociones negativas funcionan como una gripe donde a medida que te relaciones con mayor cantidad de gente que padezca o exprese ese tipo de emociones, mayor es la posibilidad de padecerla uno mismo.

Sucede algo similar con la hostilidad o el mal humor, debido a la respuesta del cerebro ante reacciones similares, el mal humor puede desencadenar más mal humor.

Además nuestro cerebro al exponerse a la hostilidad, realiza un filtro donde termina asumiendo todo de manera hostil, aunque no deba.

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Para evitar esto la mejor solución es relacionarse con personas positivas, las cuales transmitirán sus sentimientos y debemos proponernos ser igualmente bastante positivos ante los demás, eliminar aquellos pensamientos negativos no es tarea fácil pero realmente vale la pena para nuestro bienestar.

Cuando estaños conscientes de esta información, podemos trabajar en pro de mejorar esto. Recuerda que no hay mejor regalo que transmitir sensaciones positivas ante personas que transitan por un mal rato.

1. Mira algo con curiosidad

La próxima vez que te sientas estresado, haz una pausa por unos minutos y escoge algo que este a tu alrededor.

2. Escucha detenidamente

Es posible que te sorprendas de cuántos sonidos escuchan realmente tus oídos, pero debido a que tu enfoque está en otra parte no eres consciente de todos ellos.

Cuando prestas toda tu atención a los sonidos que te rodean, la mente se hace presente. Se vuelve consciente. Y cuando estás presente y consciente, la mente se relaja porque ya no estás pensando.

3. Respira

Sólo respira. Detén lo que estés haciendo durante unos segundos y simplemente toma diez respiraciones largas y lentas. Usa tu vientre (diafragma) para respirar en lugar de tu pecho. Esta es realmente la forma en que estamos destinados a respirar.

4. Siente gratitud

Gran parte del tiempo, el estrés se origina al tener pensamientos como: no tener tanto como el prójimo, no estar en la forma física en la que quieres estar o en no sentir suficiente aprecio o amor. En otras palabras, estás prestando atención a lo que no tienes en contraposición a lo que tienes.

5. Medita

Ve a un lugar tranquilo y siéntate en una silla cómoda. Asegúrate de que no haya distracciones a tu alrededor y simplemente comienza a respirar lentamente por la nariz y por la boca. Respira con tu diafragma y no con tu pecho como ya describir en el paso número 3.

Cuando empieces a relajarte, pon tu atención en tus pies. Comenzarás a sentirlos con más detalle, tal vez sientas un poco de cosquilleo, un poco de calor o de frescor. Déjate envolver por este sentimiento.