El sarro, también conocido como tártaro o cálculo dental, es el endurecimiento de la placa bacteriana gracias al depósito de minerales.
Generalmente, esta ocasiona que los dientes luzcan poco atractivos, con una coloración amarillenta o marrón y, en donde limitan los dientes y las encías, los residuos pueden tener una coloración más oscura.
¿Qué necesitas saber sobre el sarro?
El sarro tiene una textura rugosa que, mas allá de ser un problema estético, puede provocar la aparición de otros problemas de salud. Al interactuar con algunos alimentos como las golosinas y el refresco carbonatado, desprende un ácido que puede producir caries.
Por otro lado, algunos hábitos como el tabaquismo, el alcoholismo y el excesivo consumo de café, pueden promover la aparición del sarro. También, puede ocurrir por genética.

Remedios caseros para eliminar el sarro
El principal remedio es tener buenos hábitos de higiene dental, además, debes de visitar periódicamente al dentista para tener una limpieza profunda. Ahora bien, existen remedios caseros que te pueden ayudar a eliminar y prevenir el exceso de sarro en los dientes.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato de sodio es utilizado por muchas personas para reforzar la higiene y mantener el color de los dientes claros. Ojo: debes de tener cuidado con su utilización porque puede dañar el esmalte de tus uñas.
Ingredientes:
- Agua.
- Una cucharadita de sal.
- Una cucharada de bicarbonato de sodio.
Modo de preparación:
Primero, mezcla en un recipiente el bicarbonato con la sal.
Segundo, moja tu cepillo en agua tibia.
Tercero, cepíllate como acostumbras, pero céntrate en las zonas con sarro.
Repite este proceso al menos dos veces al día.
Limón
Ojo con este remedio, si lo utilizas debes de asegurarte que te enjagües bien, para que al ponerte en contacto con el sol no se te produzca ninguna mancha alrededor de la boca.
También, el ácido del limón puede dañar o debilitar las piezas dentales, por lo que, solo debes de utilizar este remedio una vez a la semana.
Ingredientes:
- El jugo de medio limón.
- ½ taza de agua tibia.
Modo de preparación:
Primero, añade el jugo de limón en el agua.
Segundo, haz buches por toda la boca antes de irte a dormir.
Tercero, enjagua con un poco de agua tibia.
Agua oxigenada
Puedes utilizar este remedio tres veces a la semana, siempre como un enjagüe, después de que te cepilles como acostumbras.
Ingredientes:
- ¼ taza de agua tibia.
- 2 cucharadas de agua oxigenada.
Modo de preparación:
Primero, mezcla ambos ingredientes.
Segundo, haz buches por un minuto o más.
Tercero, repite el proceso.
Cuarto, enjagua con agua fresca.
Perejil
Ingredientes:
- Un puñado de perejil.
- Una cucharada de agua.
Modo de preparación:
Primero, lava y pica las hojas de perejil.
Segundo, mézclalo con el agua hasta obtener una pasta.
Tercero, coloca la pasta en los dientes y deja que actúe por 5 minutos.
Cuarto, enjagua con suficiente agua tibia.